domingo, 7 de marzo de 2010

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER: MARZO 8

CON LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE COLOMBIA, CELEBRAMOS LA LIBERTAD DE LA MUJER.


Libres para vivir con dignidad.

Este es un día maravilloso para pensar y reflexionar entorno a Ustedes Mujeres, que como las más grandes de Colombia en estos doscientos años de Independencia, también hacen historia a través del ejercicio verdadero de su libertad.

El mensaje de hoy para Ustedes es muy digno y tiene que ver con su realización: Libres para vivir con dignidad. Pues no se trata de un libertinaje que conduce al relajo de su ser personas y de la degradación de su género. Ustedes no son más porque las “cosifique más”, ustedes simplemente son porque hacen uso adecuado de su libertad, y llegar a esto es luchar por su dignidad.

Hoy es un día especial para resaltar de manera especial a quienes, conocedoras del mensaje del Evangelio, entendieron que Dios creó al ser humano libre y digno, y por esta razón, no permanecieron indiferentes ante la opresión y la explotación de su pueblo. Ellas pusieron todos sus recursos personales y materiales y algunas, hasta arriesgaron su propia vida por la causa libertaria. Ciertamente habrán sido muchísimas y entre ellas, numerosas religiosas y laicas que aún permanecen anónimas.

A ellas, mujeres silenciosas y heroínas cotidianas, ofrenda permanente de la historia en la construcción de país, cimientos silenciosos y valiosos de nuestra Colombia, les rendimos un tributo sentido y de profundo agradecimiento y reconocimiento por su generosidad y compromiso con la promoción y defensa de la dignidad de tantos niños, familias y comunidades enteras, en la búsqueda de un mejor país.

Un mejor país no se construye con el relajo de las costumbres; con el mal entendido feminismo que vulgarizó a la mujer. Un mejor país no se construye con aquellas mujeres que dejaron su ser y cuerpo al viento como quien toma una hoja seca y la vuelve picadillo. Un mejor país no se construye con una mujer que descaradamente ha convertido su cuerpo en un sepulcro.

En Colombia, por gracia de Dios, encontramos y siempre encontraremos mujeres que han construido país, que se han interesado decididamente por el respeto y la libertad, que sobresalen gracias a su fortaleza, su personalidad recia, su generosidad, su fe a toda prueba, su preocupación por su pueblo y su valentía –que para la época era considerada extraña-, y por ello obtuvieron un lugar en la historia colombiana.

“¡Pueblo indolente! ¡Cuán diversa sería hoy vuestra suerte, si conocieseis el precio de la libertad! Ved que aunque mujer y joven, me sobra valor para sufrir la muerte y mil muertes más.” Con estas palabras y la ofrenda de su vida Policarpa Salavarrieta se ganó un lugar en la historia colombiana, hoy es la “Heroína”, ejemplo de mujeres grandes y libertarias, de aquellas sin igual que hicieron de su vida una ofrenda para la patria.

Volver la mirada hacia ésta y muchas otras mujeres destacadas a lo largo de la historia debe ayudarnos a reconocer sus luchas y anhelos y a ponerlas en diálogo con los millones de personas que hoy, en Colombia y en el mundo, continúan entregando sus vidas para transformar situaciones de injusticia y opresión.

En esta celebración Internacional del Día de la Mujer, vale la pena preguntar a las presentes
1) ¿Qué han hecho por el ejercicio digno de su libertar?
2) ¿Cuál es el legado que dejarán a las nuevas generaciones?
3) ¿Qué decir de sus actitudes frente a las degradaciones humanas del tiempo presente?

Finalmente y a manera de conclusión quiero dejar este pensamiento que al ser pensado nos conducirá a la búsqueda de la libertad: es prioritario crear en la educación nuevos lenguajes y símbolos que no reduzcan a nadie a la categoría de objeto, sino que rescate el valor de cada ser humano como persona.

¿ESCLAVA YO?, ¡JAMÁS! -
¿ESCLAVO YO?, ¡DE QUÉ?!

En la actualidad tendencias de la moda, las cirugías estéticas, los productos light, los trastornos de la conducta alimentaria, y otras tendencias humanas como el ansia de poder, el apego al dinero o a la belleza física, entre otras, están siendo validadas por los imaginarios sociales de una mal entendida “modernidad”.

Pero, no tener el suficiente autocontrol sobre estos aspectos genera muchas dificultades para un sano y armónico desarrollo integral y crea dependencias, al punto de encontrar nuevas formas de esclavitud individual, pretendiendo con ello cumplir con unos patrones impuestos por una sociedad altamente consumista y egoísta.

Muchas de esas nuevas esclavitudes llegan al punto de convertirse en adicciones. Y entran en este listado las adicciones a sustancias psicoactivas, al alcohol, al tabaco, a los juegos de azar (ludopatía), las relacionadas con la comida (anorexia y bulimia), a las nuevas tecnologías (tecnopatía) entre las más destacadas. Todas ellas lesionan la dignidad personal y requieren de acompañamientos profesionales para poder ser superadas.

A esta situación se suma el estereotipo finamente marcado por los medios masivos de comunicación social de mujeres y hombres que consiguen altas sumas de dinero comerciando su propio cuerpo y es el caso de “las mujeres y hombres prepago”, quienes ofrecen sus servicios sexuales por diversos medios, entre los cuales el más utilizado es el Internet.

Por esta razón es prioritario “crear en la educación nuevos lenguajes y símbolos que no reduzcan a nadie a la categoría de objeto, sino que rescate el valor de cada ser humano como persona, y evitar en los programas educativos los contenidos que discriminan a la mujer, reduciendo su dignidad e identidad. Es importante poner en práctica programas de educación para el amor y educación sexual en la perspectiva cristiana, buscar caminos para que se den entre el varón y la mujer relaciones interpersonales basadas en el mutuo respeto y aprecio, el reconocimiento de las diferencias, el diálogo y la reciprocidad” (Documento de Santo Domingo, No. 109)

En definitiva, al pretender despojarnos de años de esclavitud en otras áreas, hemos caído en el grave error de generar cadenas más poderosas pero aparentemente imperceptibles. Estamos llamadas y llamados a reevaluar todos estos encadenamientos que ha traído consigo la posmodernidad y batallar para romperlos de manera definitiva a fin de recobrar así la verdadera libertad y autonomía que nos permitirá alcanzar nuestra plena realización como hombres o como mujeres.

sábado, 6 de marzo de 2010

REUNION DE VICARIA


Reunión de la Vicaría Nuestra Señora del Carmen.
La Dorada - Caldas

martes, 23 de febrero de 2010

PRIMER VIERNES DE CUARESMA

Queridos amigos y amigas, buscaré la manera de hacerles llegar unas cortas líneas de reflexión para este tiempo de cuaresma, espero que le dedique unos minutos para leer este mensaje y un buen tiempo para reflexionar.

El empuje decisivo

CONOCEMOS – SABEMOS – CREEMOS – QUEREMOS
Conocemos
las normas y entendemos su sentido, pero a veces preferimos el capricho, decidimos vivir a nuestro aire.

Sabemos que existe un castigo para la injusticia, pero no faltan momentos en los que creemos que podremos evitar de algún modo las penas que merecen nuestras faltas.

Creemos que Dios lo ve todo, pero ante un dinero fácil o un placer prohibido escogemos el mal camino, arriesgamos el futuro eterno.

Queremos, incluso, ser honestos, justos, buenos, pero el mal nos aturde de mil maneras y con facilidad dejamos de ayudar a un amigo para disfrutar de tantos gustos que nos ofrece el mundo en el que vivimos.

PERO…
¿Por qué somos tan débiles? ¿Por qué no ponemos en práctica ideales buenos? ¿Por qué dejamos que el pecado carcoma nuestras vidas? ¿Por qué nos encerramos en pensamientos egoístas, en rencores destructivos, en avaricias que empobrecen nuestras almas?

Hace falta una fuerza enorme para vencer el peso del pecado, la energía de las malas costumbres, la corriente de un mundo desquiciado, el empuje de las pasiones desatadas.

CON DIOS TODO LO PODEMOS
Esa fuerza sólo puede llegar desde una presencia superior, de una mano divina, de un Amor que no tenga miedo a mis miserias, de una Misericordia que pueda lavar mis faltas. Sólo la gracia vence al pecado.

Sí: sólo Dios nos permite romper contra la nube de mal que ciega los corazones de los hombres. Porque Dios es omnipotente y bueno, porque es Padre, porque no puede olvidar que somos hijos suyos, débiles y pobres, y por eso muy necesitados de su gracia.

Si recibimos a Dios, si le dejamos tocar nuestras almas y limpiarlas con el sacramento de la Penitencia, si lo acogemos presente y vivo en la Iglesia, si lo gustamos en la Eucaristía, si entramos en su misterio desde la Sagrada Escritura, recibiremos ese empuje definitivo que tanto necesitamos en el camino de la vida.

No faltarán momentos de fragilidad, no seremos invulnerables ante el pecado. Pero al menos habremos dado ese paso decisivo que separa al mediocre del cristiano verdadero. Seremos parte de aquellos esforzados que luchan, en serio, por entrar en el Reino de los cielos... (cf. Lc 16,16).




viernes, 4 de diciembre de 2009

REFLEXION DOMINICAL, DOMINGO II DE ADVIENTO. AÑO C.

“Preparen el camino del Señor”

La dinámica de las manifestaciones de Dios se expresa en las promesas hechas por Él y su cumplimiento. Para recibirlas se hace necesaria una preparación adecuada que incluye una apertura a la acción de su amor misericordioso. Dios quiere prepararnos para que le recibamos adecuadamente y podamos disfrutar plenamente de su presencia.

El testimonio de Juan Bautista es la verdad que el pueblo esperaba ansiosamente, pues llega la Salvación de Dios en la persona de Cristo, su Hijo amado en quien el Padre se complace y por quien el hombre alcanza la salvación.

La Palabra anunciada por Juan es muy clara y no admite ambigüedades, exige y exhorta: “Preparen el camino del Señor”, es decir, conviértanse, abandonen su experiencia de pecado y traiciones a Dios y abran su corazón a una experiencia mejor, mayor, definitiva y última: La salvación que trae consigo el Señor Jesucristo.

Nuevamente Dios quiere la participación directa y voluntaria del hombre para salvarlo, sin esta apertura y aceptación Él no puede entrar en el corazón humano y obrar maravillosamente.

La intención de este segundo domingo de Adviento es muy concreta y puede expresarse como una petición para el creyente: Entregarse al Evangelio para formar una comunidad de amor cargada de frutos de justicia.

La venida de Cristo, para la que nos preparamos en este tiempo de “espera”, es tan eficaz como su primera venida que se actualiza por la celebración de los sacramentos, pero se nos exige ordenar nuestra conducta conforme a los Mandamientos del Señor, esta es la preparación a la que se refiere el Bautista.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

REFLEXIONES PARA LA NOVENA DE NAVIDAD

Al celebrar con toda la Iglesia el Año Sacerdotal, les propongo las reflexiones para la Novena de Navidad alusivas a esta celebración.
Espero les sean de utilidad.
Las oraciones y aspiraciones serán las tradicionales.
P. Diego León.

Diciembre 16: Día Primero.
¿Quién es un Sacerdote?

Es un ser humano como nosotros, pero con la gracia de Dios ha encontrado la fuerza para dedicar su vida a anunciar a Cristo y a actuar como un «embajador de Él», como diría san Pablo. Esto significa que él predica la Palabra de Dios a tiempo y a destiempo; él representa a Cristo en aquellos momentos en que Él está sacramentalmente presente: En el Bautismo, la Eucaristía, la Confirmación, la Reconciliación, el Matrimonio, el Orden sacerdotal y en la Unción de los Enfermos. Los sacerdotes hacen presente a Cristo como cabeza de Su Iglesia. Mediante su cuidado y celo pastoral, él es un poderoso signo de la presencia de Cristo en una comunidad específica del pueblo de Dios. Es una vida que se plantea como todo un desafío para el cristiano.

Niño Jesús, te pedimos nos concedas la gracia de tener sacerdotes en la Iglesia capaces de ser apóstoles infatigables, llenos de iniciativas para ganar muchas almas y santificar los hogares, atentos a las necesidades humanas de sus comunidades, cercano a la vida de los fieles y, disponibles para tu santo servicio. Amén.
Diciembre 17. Día Segundo.
¿Qué es el celibato para los Sacerdotes?

El sacerdote célibe se consagra por completo con un corazón indiviso al servicio de Dios y al servicio de su pueblo. Para hacerlo, él renuncia al derecho de casarse y de tener una familia, no para permanecer solo y amargado, sino para tener como familia a la Iglesia. Él no renuncia a la amistad ni a la compañía de buenos amigos, tanto hombres como mujeres. De hecho se le estimula para que cultive amigos y amigas leales y dignos de confianza. El sacerdote puede vivir una vida célibe fructuosa y fecunda, si es un hombre de oración, si ama a Dios y a su pueblo. El sacerdote es llamado a una forma particular de renuncia a sí mismo siguiendo las huellas de Cristo, que se entregó a sí mismo por nosotros siendo puro y casto.

Niño Jesús, te pedimos concedas a los sacerdotes de nuestra Iglesia, la gracia de vivir el celibato con alegría y fidelidad, que sean capaces de vigilar y orar para no caer en la tentación y de dar al mundo ejemplo de renuncia a sí mismos por la causa del Evangelio. Amén.